Comunicado

Buenos días/tardes/noches (Según la franja horaria en la que estemos):

Me dirijo a vosotros no como una diosa de la escritura ni nadie superior (Que sí lo soy, tenerlo en cuenta) Sino como una persona terrenal que tiene sentimientos y/o emociones.
Estas historias no están basadas en ningún caso real, ni nombres, ni escenas, ni sitios. Si algo se parece a la realidad es PURA COINCIDENCIA.
Después de esto, quiero dar gracias a todos aquellos que lo leen, espero que os guste y aceptaré vuestras criticas (Buenas) o vuestras observaciones sobre algo que tenga que mejorar (la cual no mejoraré a vuestro gusto :)).

Gracias por vuestra atención

Alguien
Escritora única y competente de esta obra

martes, 26 de abril de 2011

MINICAPITULO 24

- Rubén?

Se quedó tó trastocaó durante esos momentos. Le empezó a salir espuma de la boca. Me dio envidia, por lo que yo también me puse a soltar espuma. Después de un rato soltando espuma dejamos de hacer el gilipollas y nos centramos en lo que teniamos que hacer.

- No soy Rubén. Oh, por dios, no sé ni porque intento decirtelo. Mira, será mejor que nos ciñamos a lo que tenemos que hacer. El Rulas te está buscando. Le has dejaó tó planaó y a él una pivá shó no le ase... esas fueron sus palabras. Yo hablé con él. Así que debemos escondernos antes de que...

Pero entonces sonó un cristal roto. Sí, la casa aparte era de cristal, to guay. Un hombre fornido, sin camiseta, elegante, a lo Edward Cullen, encima de un delfín a lo Simpson entró en la habitación, con un palo de madera en la mano (oh yeah). Era el Rulas. Aunque había estado en rehabilitación le conocía de sobra. AAAmos que le conocía.

- Oh, aquí estas, me cago en la leche Merche - Me dijo - Venga, que tienes que hacer el concierto, que la gente te está esperando
- Han pasado meses desde que me fui
- Pues por eso no les hagas esperar más

Me cogió del brazo y me arrastró hacia el delfín, preparado para salir. Pero alguien me cogió del otro brazo. Era el hombre extraño. Ambos hombres se miraron mutuamente.
Conocía esas miradas. Conocía lo que pasaba entre ellos.
Y sabía
que se avecinaba
un
terrible
DESAFÍO DE TITANES

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